Vistas de página en total

Buscar este blog

sábado, 11 de agosto de 2012

BLUES Y RELIGIÓN. ANIMISMO Y MAGIA (4)


Yo tenía éxito con las mujeres,
ganaba mucho dinero y tenía de todo,
pero mi mujer ya no me quiere,
alguien me ha hecho hoodoo 


Hoy vamos a tocar un tema extraño para nuestra cultura: la magia.
Los esclavos procedentes de Africa occidental trasladados al Caribe y al sur de los Estados Unidos (Nueva Orleans y alrededores, principalmente Luisiana) a lo largo del siglo XVII y XVIII fundamentalmente, y hasta bien entrado el XIX, importaron su sistema de creencias animistas, donde la relación con los espíritus era cotidiana, mezclándose con las religiones de los aborígenes americanos y el cristianismo, dando lugar a un culto sincrético cuyo exponente más clásico es el vudú.
Estos ritos, fuertemente perseguidos por el poder blanco, se desarrollaron en semiclandestinidad durante muchos años, aunque en algunos países (Haití) el poder de turno los utilizó para dominar a la población y mantenerse.
Bien, el caso es que las prácticas mágicas eran muy frecuentes en la población afroamericana del siglo XIX y XX, y el hoodoo, que quiere decir algo así como hechizo, tanto para obtener beneficios, para protegerse de los enemigos o para eliminarlos, pasa frecuentemente al blues.
No olvidemos que el blues se gesta entre esos esclavos negros que, conscientemente o no, nunca olvidaron sus raíces religiosas y culturales africanas.
Numerosos temas de blues hablan de lo que podríamos traducir como "mal de ojo", hechizos, amuletos,  brujos y prácticas destinadas a tener éxito con las mujeres, tener dinero, liberarse de una situación triste, etc.

Junior Wells, excelente armonicista, toca este tema titulado Hoodoo Man, que se puede traducir como hechicero, o brujo, en el que al enterarse de que su mujer se ha ido (con otro, se supone), no puede ser por otra razón que porque alguien (un brujo, presumiblemente pagado por un enemigo) le ha echado mal de ojo.


 Señor, me pregunto qué pasa, lloro todo el día,
los minutos parecen horas, todo da lo mismo.
Pero levanto mis manos al cielo, Señor, intento que lo entiendas.
Señor, todo el mundo me lo dice: "Junior, alguien ha hecho hoodoo, el hombre hoodoo"

Te llamo al timbre esta mañana, el ascensor baja lento,
te llamo al timbre esta mañana, llévame hasta la tercera planta.
Pero levanto las manos al cielo, Señor, intento que lo entiendas.
Señor, me dicen que alguien ha hecho vudú a mi mujer, el hombre vudú.

Le dije, esta vez, nena, no te lo voy a decir más,
la próxima vez que te lo diga, te voy a dejar ir.
Pero levanto las manos al cielo, Señor, intento que lo entiendas.
Señor, me dicen: "Junior, alguien ha hecho hoodoo, el hombre hoodoo"



Lo podemos oír en


No hay comentarios:

Publicar un comentario