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jueves, 29 de enero de 2015

CUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

«Haz, Señor, que escuchemos tu voz»

"Enseña con autoridad" : Cristo Pantocrátor, Icono Monte Athos. Grecia.

        Un aspecto de la victoria sobre el mal, que anuncia y produce el Evangelio del Reino, es también la superación de los «juicios universales», con los que nos inclinamos a hacer coincidir a los otros y a nosotros mismos con nuestros problemas y fracasos o con el mal que se ha cometido. Ésta era, por lo demás, la tentación que asediaba asimismo a la muchedumbre que se encontraba presente en la sinagoga frente al pobre endemoniado.
        Jesús, en cambio, da por sentada una certeza, una certeza para la que ni siquiera los gritos descompuestos y desgarradores del endemoniado suponen un obstáculo: éste sigue siendo un hombre (v. 25), una criatura a la que Dios ha revestido de su gloria. Así, si en nuestro corazón se levantan alguna vez voces descompuestas que nos echan en cara nuestros límites y quieren hacernos perder de vista nuestra dignidad y libertad, aquí está la Palabra de Jesús, que se levanta para hacer callar de nuevo nuestras dudas y la vergüenza paralizadora.
        También hoy sigue actuando el poder de su amor, del mismo modo que cuando redujo al silencio al demonio que atormentaba al pobre enfermo en la sinagoga de Cafarnaún. Esa misma Palabra no cesa de recordarnos la verdad celebrada por tantos pasajes bíblicos, en particular por el salmo 8: Dios revela en la humanidad su propia gloria, imponiendo silencio a las fuerzas del caos («para hacer callar al enemigo y al rebelde»), porque hace de nosotros, hombres y mujeres, sus criaturas amadas. Jesús nos atestigua que Dios está siempre de nuestra parte y no deja que nos arrebate ningún espíritu inmundo. Estar seguros de esta grandeza nuestra, que nos ha sido otorgada por el inmerecido amor divino, y vivir la experiencia de la vida en Cristo nos libera asimismo de la tentación de entender la religión como un perderse en una selva de reglas y preceptos que hemos de conciliar con las siempre cambiantes situaciones de la existencia. Respiramos entonces ese sentido de novedad y libertad que la gente advertía en las palabras y las acciones de Jesús. En efecto, vivir en la libertad a la que nos ha llamado Cristo nos hace reapropiarnos de la economía profética y nos lleva a comprender que también hoy irrumpe la Palabra de Dios con toda su fuerza para consolar y amonestar, justamente como cuando los profetas se levantaban en Israel para hablar en nombre del Dios vivo.


        


        Dijo el padre Antonio: «Vi tendidas sobre la tierra todas las redes del Maligno y dije gimiendo: "¿Quién podrá escapar de ellas?". Y oí una voz que me dijo: "La humildad"» (Vida y dichos de los padres del desierto, vol. I, Desclée de Brouwer, Bilbao 1996, p. 85).
        Sin la tentación, no experimentamos las atenciones que tiene Dios con nosotros, no ganamos la confianza en él, no aprendemos la sabiduría del Espíritu, ni el amor de Dios arraiga en nuestras almas. Ante las tentaciones, el hombre ora a Dios como un extranjero; sin embargo, después de que él, gracias al amor que Dios le tiene, ha hecho frente a la tentación sin dejarse desviar por la misma tentación, Dios le mira como a alguien que le ha amado y puede recibir legítimamente de él la recompensa: le considera como un amigo que, por su amor, ha combatido contra el poder de los enemigos, los demonios (Isaac de Nínive, citado en A. Grün, Il cielo comincia in te, Brescia 22000, pp. 57ss).





     
   «Había en la sinagoga un hombre con espíritu inmundo» (Mc 1,23). ¿Y yo? ¿Cuánto tiempo llevo formando parte de los que asisten fielmente a misa, cada domingo, año tras año...? Pero ¿soy consciente de mi verdadera condición de hombre poseído por un «espíritu inmundo»? Hasta ahora nadie me había hablado de ello, por la enorme facilidad con que podía esconder mi verdadera condición bajo la máscara religiosa. A buen seguro, ha habido horas y días en que me daba cuenta de que «algo no funcionaba»... «¿Qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesús de Nazaret?» (Mc 1,24). ¿Advertimos la carga de agresión que irrumpe desde lo más hondo de nosotros mismos sólo al oír la palabra santo? Esta palabra por sí sola hace añicos nuestra idea de vida que - a pesar de todo- nos ha ayudado bien o mal a hacer frente al orden cotidiano. El «Santo» lo dejamos nosotros a los «santos», quienes, no obstante -fíjate tú - , eran hombres, ¡y qué hombres! En lo más profundo de nuestro interior advertimos que Jesús, «el Santo de Dios», nos está pidiendo una conversión, un modo de entender la vida completamente nuevo... «¡Cállate y sal de ese hombre!» (Mc 1,25). Sólo una cosa es segura: sin la Palabra poderosa de Jesús, nunca podrá ser destrozado el dominio tiránico del «espíritu inmundo». Sentimos entonces toda nuestra impotencia e incapacidad para cambiar las cosas nosotros solos, para denunciar la soberanía del «espíritu inmundo». Jesús pronuncia la palabra poderosa. Señor, nosotros queremos, ayuda a nuestra falta de voluntad (H. Jaschke, Cesü, I guaritore, Brescia 1997, pp. 254ss, 260, passim).


Lecturas del día:
http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2015-02-01

Vídeo:
http://www.quierover.org/portal/watch.php?vid=66ebb3156







domingo, 25 de enero de 2015

AVISOS SEMANA 26 DE ENERO

Lunes 26 
-  El Grupo de Mayores de la Anunciación se reúne a las 4:30 en el centro de la Anunciación del Señor. Asimismo, a la misma hora el Grupo de Mayores de San Mateo se reúne en el centro de San Mateo.

Martes 27
-  Grupo de Cáritas de la UP, a las 5 en la parroquia de Fátima.
-  Oración de silencio, con exposición del Santísimo, a las 6 en la iglesia de la Anunciación.

Miércoles 28
-  Reunión Grupo de Jóvenes a las 8:15 en el centro de la Anunciación.

Jueves 29
-  Clases de Guitarra desde las 5 en el centro de la Anunciación.
-  Exposición del Santísimo en San Mateo.
-  Reunión del Consejo Pastoral de la UP a las 8:30 en el despacho de San Mateo.

Viernes 30
-  Taller de Punto a las 5 de la tarde en los locales de la Anunciación.
-  Eucaristía de la Hermandad Ferroviaria a las 6 de la tarde en la capilla de la Avda. de París.

Sábado 31
-  Festividad de San Juan Bosco. Celebramos la fiesta de la Asociación de Jubilados "San Juan Bosco" a las 12 en la iglesia de la Anunciación del Señor.

Las cuotas parroquiales de San Mateo ya están disponibles en el despacho de la unidad pastoral  y el cobrador (Paco) comenzara a pasar por las casas. Gracias por vuestra colaboración.


jueves, 22 de enero de 2015

TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

"Convertíos y creed en el Evangelio"  (Mc 1,15b)




        El Evangelio es la buena noticia de que el Padre nos ama locamente. ¿Qué hemos de hacer entonces? Dios no nos pide cosas grandes, hiperbólicas, sino, simplemente, cambiar de vida, volver a él. Convertirse no es sólo cesar de hacer el mal -como pedía Jonás a los ninivitas-, sino reconocer en nuestras dificultades al Dios cercano a nosotros, que nos ama aun cuando las cosas no vayan como nosotros quisiéramos.
        Así pues, para convertirse es preciso saber apreciar nuestro tiempo como el kairós que Dios nos da, como el «tiempo oportuno» que se ofrece a nuestro presente. Todo es provisional, aunque no el sentido profundo de la realidad que la fe nos presenta. Apropiarnos de la gran oportunidad de llegar a ser hijos de Dios es saber hacerse con la ocasión propicia, es creer en el Evangelio del Reino, evitando detenernos en cosas inútiles, transitorias, sin someternos a los «esquemas» mundanos que nos aprisionan.
        Jesús también viene hoy, misteriosamente, a buscarnos a nosotros, que nos encontramos con un horizonte de vida comparable al que tenían delante los primeros que fueron llamados, unos hombres encerrados en su trabajo de echar las redes y arreglarlas después. Así pues, también nosotros, como los cuatro primeros discípulos, debemos convertirnos a él, reconociendo su paso por nuestra vida y la invitación incesante que nos hace para que le sigamos. Convertirnos en discípulos suyos supone renovar cada día nuestra opción por él, buscando dentro de nuestra historia esa voz suya que nos llama desde siempre. Así, entramos en la historia de la exaltadora promesa del «os haré pescadores de hombres», que no se agota a buen seguro en la tarea del ministerio eclesial, sino que coincide con la experiencia de todo cristiano auténtico.
        He aquí, por tanto, la rebosante alegría de la pesca mesiánica, que supone arrancar a la humanidad de las aguas venenosas del mal, para llevarla al refugio seguro en la vida del Reino. Indudablemente, ninguno de nosotros puede «salvar» a otro hombre, pero todos podemos colaborar con Jesús en el trabajo de echar las redes del Evangelio, a fin de que las personas disponibles se agarren a ellas y renazcan a la vida nueva.





        Señor Jesús, tú me llamas a la conversión, a saber aprovechar el tiempo oportuno que se me ha concedido.
        No me pides que huya de mis responsabilidades en el presente, sino que dirija mis opciones a lo que es conveniente para mi vida espiritual y me mantiene unido a ti, Señor, sin distracciones.
        Con tu ayuda, deseo mantener mi corazón indiviso, consagrado a ti, en el estado de vida en el que me has llamado. En efecto, quiero agradarte, porque comprendo que esto es lo único de lo que verdaderamente vale la pena preocuparse, con la determinación de tender con todas mis energías a ti, Dios mío, mi único fin. La «alegre noticia» de tu venida a nuestra humanidad alegra profundamente mi corazón y me hace vivir la conversión no como un esfuerzo frustrante, sino como la aventura de la reconquista de la verdadera libertad a la que me has llamado.
        Señor, deseo llegar a ser verdaderamente libre, para poder recibir tu llamada y responder con prontitud y generosidad, como tus primeros discípulos. Es hermoso poder escucharte, seguirte y servirte. Que tu gracia lleve a cumplimiento la obra buena que has iniciado en mí.

   


        Ser cristiano significa prestar atención al kairós, a este «momento especial» de la manifestación de Dios en nuestro aquí y ahora. En él se desarrolla la dimensión auténticamente profética de toda vida cristiana, en la atención [...] a todos los signos de la presencia del Reino en nuestra historia. Acoger el Reino de Dios implica una conducta: «Convertíos», precepto urgente, «el tiempo se acaba» (1 Cor 7,29), que acompaña al don del Reino y engendra una nueva actitud respecto a Dios y respecto a los hermanos. Jonás recibió la misión de llamar a la conversión a Nínive, la capital del imperio enemigo de Israel. El profeta, un judío amante de su patria, se niega a realizar esta tarea, pero al final acepta la voluntad de perdón del Señor, que carece de límites raciales o religiosos. El Reino es gracia, aunque para nosotros es también un deber.
        Los primeros discípulos escucharon la «Buena Noticia» y fueron llamados a asociarse a la misión de Jesús (Mc 1,16-20). El Evangelio marcó profundamente sus vidas. Así debe marcar también la nuestra (G. Gutiérrez, Condividere la Parola, Brescia 1996, pp. 170ss).


Lecturas del día:

Vídeo:



DOS IMPORTANTES PÉRDIDAS PARA EL BLOG

Como los lectores más asiduos se habrán dado ya cuenta, en las últimas semanas nos han abandonado dos colaboradores de primera fila:
José María Yagüe, sacerdote colaborador de nuestra Unidad Pastoral, y José Antonio Pagola, que lo hacía a través de la web https://eclesalia.wordpress.com/.
Tanto uno como otro aducen motivos de salud "por la edad", necesitando centrarse a partir de ahora en otros aspectos pastorales.
En fin, como vulgarmente se dice, una pérdida irreparable para este blog.
Echaremos de menos a ambos, porque sin ellos el nivel de calidad y madurez cristiana va a bajar unos cuantos puntos.
En mi nombre y en el de todos los visitantes, muchas gracias por todo este tiempo en el que se han asomado aquí con sus artículos semanales.


YO TAMBIÉN SOY CRISTIANO DE IRAK

domingo, 18 de enero de 2015

AVISOS SEMANA 19 DE ENERO

Lunes 19
-  Grupo de Mayores de San Mateo, a las 4:30 en el centro de San Mateo.

Martes 20
-  Grupo de Cáritas de la UP, reunión a las 5 en la parroquia de Fátima.
-  Oración de Silencio, con exposición del Santísimo, a las 6 en la iglesia de la Anunciación.

Miércoles 21
-  El equipo de Pastoral de la Salud de la Unidad Pastoral se reúne a las 5 en el centro de la Anunciación del Señor.

Jueves 22
-  Clases de Guitarra de la UP desde las 5 en los locales de la Anunciación.
-  Grupo de Jóvenes a las 8:15 en los locales de la Anunciación.

Viernes 23
-  Taller de punto de la UP a las 5 en los locales de la Anunciación.

Esta semana se celebra la Jornada de Oración por la Unidad de los Cristianos. En las misas de la UP tendremos una oración especial.

El próximo domingo 25 tendremos la Fiesta de la Infancia Misionera. Por ello se convoca especialmente a todos los Grupos de Catequesis a la Eucaristía de las 11 en San Mateo.

Mención especial de agradecimiento a los dos Grupos de Limpieza de las iglesias, en la celebración de San Martín de Porres, por su dedicación y generosidad.

Las cuotas parroquiales de San Mateo ya están disponibles en el despacho de la Unidad Pastoral y el cobrador (Paco) comenzará a pasar por las casas. Gracias por vuestra colaboración.


jueves, 15 de enero de 2015

SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

«Aquí estoy, porque me has llamado»  (1 Sm 3,5)

Icono ruso. San Juan mostrando al Cordero de Dios. Fecha indeterminada.

La Palabra de Dios nos pone frente al misterio de la vocación, algo que no se produce nunca por nuestros méritos o por nuestras cualidades humanas, sino que brota únicamente de la libre y misericordiosa iniciativa divina respecto a nosotros. El encuentro con Jesús, aunque se decide en el secreto de nuestra libertad, postula, no obstante, la dinámica del testimonio. Ateniéndonos al relato evangélico, los encuentros con los primeros discípulos acaecen, en efecto, como en cadena: cada uno de ellos llega a Jesús a través de la mediación de otro, porque ésa es concretamente la dinámica de nuestra llegada a la fe. De ahí deriva una enseñanza preciosa sobre la importancia que tiene contar con auténticos testigos, que nos presenten a Jesús como el Señor esperado y favorezcan el encuentro con él, sin que el testigo quiera ligar al otro a su propia persona como si fuera una propiedad suya. El verdadero testigo está, por consiguiente, al servicio del camino hacia una madurez espiritual que es libertad de elección. En este sentido, son unos ejemplos excelentes el sacerdote Elí con Samuel y todavía más el Bautista con sus dos discípulos.
        Con todo, para llegar a ser testigos es menester haber encontrado ya al Señor y haber llegado, por ello, a ser capaz de ir más allá de las apariencias, accediendo a una profunda mirada de fe sobre la realidad. Dar testimonio es regalar a los otros esta mirada que, precedentemente, ya ha cambiado nuestra vida. Eso supone haber entrado en un nuevo tipo de existencia, en una comunión activa con Jesús, una comunión que puede ser expresada como un «habitar con él»; más aún, como un detenerse junto a él. A la fase de la búsqueda, en nuestros días frecuentemente enfatizada con exceso, debe sucederle la de nuestro detenernos, la del reconocer en Jesús la verdadera meta de nuestro corazón, la del ser capaces de perseverar en su compañía: «Se fueron con él, vieron dónde vivía y pasaron aquel día con él».
        En este morar con él adquiere su vigor la contemplación y la escucha, el ponernos a su disposición con todas nuestras energías, como dijo Samuel, con la simplicidad de un niño: «Habla, que tu siervo escucha». Sólo permaneciendo con Jesús comprenderemos de verdad que hemos sido comprados a un precio elevado y nos hemos convertido en templo del Espíritu Santo.



        Señor, tú me has comprado, verdaderamente, a un precio elevado; me has convertido en uno de los miembros de tu cuerpo y en templo del Espíritu Santo. Te bendigo por la grandeza de la llamada con la que me has obsequiado y porque tu Palabra orienta de continuo mi búsqueda hacia un verdadero encuentro contigo.
        Pongo a tus pies todas las ambigüedades de mis expectativas y de mis proyectos, para que sea tu voz la que guíe mis pasos hacia ti. Ayúdame a detenerme junto a ti, a no temer el silencio de la contemplación, ese silencio que me permite experimentar de una manera profunda tu amistad. Haz que pueda conocerte no por lo que he oído de ti, sino por haberte encontrado de verdad, y que tu gracia me comprometa totalmente y renueve todas las fibras de mi ser, puesto que deseo morar contigo y permanecer en tu amor. Sólo así podré llegar a ser un testigo tuyo y regalar a mis hermanos y hermanas el precioso tesoro de la fe en ti.
        Me reconozco fácilmente en Pedro, reacio a reconocerte como su Maestro y Señor, pero deseo llegar a ser cada vez más parecido al discípulo amado y encontrar en mi corazón la disponibilidad y el entusiasmo con los que Samuel respondió a tu llamada. Como él, también yo deseo poder responder: «Habla, que tu siervo escucha». Por eso, hoy, quiero abrir mi corazón a una renovada  escucha de tu Palabra, oh Señor, para seguirte de manera concreta en las opciones que se me presenten en la vida.




        «Uno de los dos que siguieron a Jesús por el testimonio de Juan era Andrés, el hermano de Simón Pedro. Encontró Andrés en primer lugar a su propio hermano Simón y lo llevó a Jesús.» Los que poco antes habían recibido el talento, lo hacen fructificar de inmediato y lo ofrecen al Señor.
        Estas almas, que están dispuestas a escuchar y aprender, no necesitan muchas palabras para ser instruidas, ni tampoco un prolongado período de años y meses para producir el fruto de la enseñanza. Al contrario, alcanzan la perfección desde el comienzo de su aprendizaje. «Da al sabio y se hará más sabio, instruye al justo y aumentará su ciencia» (Prov 9,9). Andrés, por tanto, salva a Pedro, su hermano, e indica, con pocas palabras, todo el gran misterio. Dice, en efecto: «Hemos encontrado al Mesías», o sea, «el tesoro escondido en el campo o la perla preciosa», según otra parábola del evangelio (cf. Mt 13,44ss). Entonces Jesús le miró a los ojos, como conviene a Dios, que conoce «las mentes y los corazones» (Sal 7,10) y prevé la gran piedad que alcanzará aquel discípulo, la excelsa virtud y la perfección a las que será elevado [...] Después, no queriendo que siguiera llamándose Simón, y considerándolo ya en su potestad, con una homonimia le llamó Pedro, de «piedra», mostrando de manera anticipada que sobre él fundaría su Iglesia (Cirilo de Alejandría, Comentario al evangelio de Juan, II, 1, passim).

Lecturas del día:

Vídeo:


viernes, 9 de enero de 2015

NO EN MI NOMBRE






Atentados en París

ASAMBLEA DIOCESANA




¿Quién puede participar en la Asamblea Diocesana?
 Todos, porque el desafío de la renovación es competencia de todos:
 1. Todos: La Iglesia que vive, anuncia, celebra y sirve la caridad en sus comunidades e instituciones eclesiales, en la ciudad y en el mundo rural..., sus laicos, sacerdotes y religiosos; sus movimientos, cofradías, comunidades…
 2. Todos: las personas bautizadas que quizás se sienten más alejadas, que incluso no tienen una pertenencia cordial a la iglesia y ya no experimentan el consuelo de la fe. Incluso también a aquellos que no conocen a Jesucristo pero buscan a Dios, movidos por la nostalgia de su rostro,…
3. Todos: los miembros de una sociedad que peregrina en una ciudad culta, en un mundo rural sencillo y trabajador…una sociedad salmantina articulada en unos moldes culturales, sociales, políticos y económicos concretos, que pasa por una encrucijada importante y tiene heridas de pobreza, exclusión en algunos de sus miembros, pero siempre con la esperanza sembrada en el corazón de sus hombres y mujeres que llevan caminando siglos.

¿Cómo puedo participar en la Asamblea Diocesana?
En cada fase de la Asamblea nos irán indicando la forma de dar cauce a la participación de cada uno, porque el papel de todos es muy importante.
Ahora, en la primera fase de preparación:
• Puedes leer la información sobre la Asamblea que está a tu disposición en las iglesias y despachos parroquiales.
• Puedes participar en la presentación más detallada que se hará de la Asamblea en tu parroquia, movimiento, cofradía, comunidad,… el día y lugar que se indique
• Puedes seguir la información de la Asamblea en (citar la web, Facebook, twitter,…) y en la revista Comunidad
• Puedes comentar con tus amigos y conocidos lo que vayas conociendo e informándote acerca de la Asamblea
• Puedes tener muy presente este tiempo de Asamblea en tu oración
• Puedes hacer todo lo que se te ocurra que pueda ayudar a este importante tiempo de Asamblea que ahora se inicia

Todos estamos invitados porque el desafío de la renovación nos convoca……  
Únete, es el momento, es tu momento


Más información en:



AVISOS SEMANA 12 DE ENERO

Lunes 12
-  Reunión Grupo de Mayores a las 5 en el centro de la Anunciación.
-  Grupo de Adultos a las 8 para estudiar "La alegría del Evangelio" en el centro de la Anunciación del Señor.

Martes 13
-  Cáritas de la UP se reúne a las 5 en la parroquia de Fátima
-  A las 5:30 se reúne el Grupo de la Legión de María en el local de los scouts de San Mateo.
-  Oración de Silencio, con exposición del Santísimo a las 6 en la Iglesia de la Anunciación del Señor.

Miércoles 14
-  A las 4:30 el Grupo de Habilidades Sociales se reúne en el centro de San Mateo.

Jueves 15
-  A las 5, reunión del Grupo de Vida Ascendente en  el  centro de San  Mateo.
-  Clases de Guitarra de la UP a partir de las 5 en los locales de la Anunciación.
-  A las 8 exposición del Santísimo en la Iglesia de San Mateo.

Viernes 16
-  Grupo de Formación Bíblica en el centro de San Mateo.