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viernes, 31 de diciembre de 2010

FELIZ AÑO NUEVO DE TODO CORAZON

Simplimente desearos atodos / as que este año nuevo nos traiga la PAZ, el añor, la hermandad y el trabajo para cambiar nuestro CORAZON para luego transformar nuestra sociedad en la CASA DEL PADRE, DEL HIJO y DEL ESPIRITU. Afiancemos nuestra amistad profunda y formemos UNA GRAN FAMILIA donde rezume el gran olor de CRISTO. Hacer extensiva esta felicitacion a todas las familias y todos los que os rodean. Que la abundacion de bendiciones os inunden. NACHO

domingo, 26 de diciembre de 2010

LA SAGRADA FAMILIA



Despues que ellos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijó: "Levántate, toma contigo el niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle". El se levantó, tomó de noche al niño y su madre, se retiró a Egipto, y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: "De Egipto llamé a mí hijo".

San Mateo 2, 13 - 15

Este icono copto (cristiano egipcio), de un encantador aire naif, nos muestra el pasaje arriba narrado.
Cuántas familias a lo largo de la historia han tenido que huir del hambre, la pobreza, la explotación, la guerra o la persecución, buscando refugio en otras tierras. ¿No las vemos aquí y ahora a nuestro alrededor?

sábado, 25 de diciembre de 2010

EUCARISTÍA DE AÑO NUEVO Y DE REYES

Insistimos en que los días de Año Nuevo y de Reyes, la Eucaristía será a la 1, suprimiéndose la de 12.

NAVIDAD 2010

¿Dónde ha estado Dios en 2010?, me decía una persona por Internet. No se trata de convencer a nadie. El respeto a la libertad es fundamental en todo diálogo humano. ¿Quién no ha soñado ante un recién nacido? ¿Qué llegará a ser de mayor? Todo es posible para una vida que empieza. El mundo y el futuro le van a pertenecer; ya le pertenecen. Su mañana está por hacer. En lo sencillo, en lo pequeño, en lo humilde, en un Niño indefenso, en Alguien entrañable, se hace presente Dios.
El Niño, que su madre cubre entre pañales, al calor del suave respirar de animales, en un establo de las afueras, rodeado de pobres, es Alguien capaz de hacer saltar por los aires los esquemas de los prepotentes y avaros que se fabrican dioses domesticables. Es radical frente al funcionamiento del templo y también radical en su solidaridad con el pueblo sencillo en su conflicto con “el poder” y así se ganará a pulso su condena a muerte de cruz, el suplicio de los esclavos.

El Niño que nace en Belén es raíz, es despojo de su gloria divina en la Encarnación hasta la Muerte en Cruz. En su corta vida humana se enfrenta a la cruda realidad de una existencia cargada del peso de la maldad de la injusticia y el desprecio de los falsos profetas instalados en el poder. Con el triunfo de la Pascua se convierte en Cristo, cuando es restablecido por el Padre en el esplendor de la divinidad y es celebrado Señor por todos los seres humanos y por el Cosmos. Dios exalta a su Hijo confiándole un “nombre glorioso” que en el lenguaje bíblico indica a la persona misma y su divinidad.

En la Navidad del 2010, Cristo lleva todavía los signos de la Pasión de su verdadera humanidad. Para los cristianos, en el ámbito de la fe, Navidad deja de ser el sueño de unas fiestas. Es algo profundo y misterioso. Dios se viene a vivir entre nosotros. Ha llegado el momento en que Dios habla y actúa desde dentro, desde la naturaleza humana encarnada en lo divino para experimentar la unión de lo divino y lo humano. En el Nacimiento conoce las alegrías y las tristezas de la humanidad para transformarla haciéndola renacer a su imagen.

Dios se encarna en la humanidad para que el ser humano pueda ser libre, haciéndole participe de la divinidad. El Dios de la Navidad es Padre-Madre y nos invita e inspira a vivir en plenitud. Nos alienta a luchar por la justicia, la solidaridad, la paz. Nos nutre y educa y jamás nos abandona aunque nosotros nos olvidemos de Él. Los cristianos de ahora estamos llamados al compromiso de “bajar de la cruz a los crucificados actuales”, víctimas de quiénes generan lógicas perversas que configuran el mundo de forma tan hiriente y terriblemente tan desigual.

Navidad es una llamada al compromiso sociopolítico comprendido y realizado desde la opción de los pobres. Navidad es la hora de la fe en el porvenir y la confianza en el presente: de creer en la utopía y vivir intensamente la entrega personal. Es la hora de de la solidaridad, de compartir, de amar. El Niño de Belén, convertido en Cristo en su Resurrección, en el esplendor de la divinidad, abiertas las puertas de la Esperanza, se revela cercano a nosotros en el sufrimiento, en la muerte y llamándonos a participar y gozar de su eternidad gloriosa. Anunciar hoy a Dios es defender la libertad del ser humano, vivir la solidaridad, ser voz de los sin voz.

Publicado en Eclesalia.net

MISA DEL GALLO 2010







jueves, 23 de diciembre de 2010

EL CAMBIO RELIGIOSO COMO OPORTUNIDAD PARA EL DESPERTAR ESPIRITUAL

De la conferencia de Enrique Martínez Lozano sobre “El cambio religioso como oportunidad para el despertar espiritual”, en el Foro de Profesionales Cristianos de Madrid del 22 de noviembre de 2010. Más información en enriquemartinezlozano.com. La trascripción completa de charla en profesionalescristianos.com.
“Los místicos de todas las tradiciones y a lo largo de toda la historia han dicho siempre que “todo era Uno”. No se niegan las diferencias, pero todo es Uno. La física cuántica, observando y experimentado todos estos elementos y partículas subatómicas concluye, entre otras afirmaciones revolucionarias, que no hay nada separado de nada: tú tocas aquí y aquello otro se modifica. Y, finalmente, la psicología transpersonal experimenta que, en cuanto se pasa del estadio racional, la realidad se ve de un modo diferente, absolutamente interconectada e interrelacionado. (…)
En definitiva, lo característico del modelo postmoderno es la convicción de que todo es una red, de que todo influye en todo, y de que que en cada parte está el todo. Se abre paso la no-dualidad: junto con las diferencias de las formas, más allá de ellas, late una profunda Unidad de todo Lo que es.
Los cristianos tenemos una metáfora de Jesús que es inigualable y que pocas veces la sabemos leer. Jesús dice: “Yo soy la vid y vosotros los sarmientos”. La vid y los sarmientos ¿qué son, una cosa o dos? La no dualidad es lo más revolucionario de la postmodernidad, y las personas religiosas haríamos bien en entrar por ahí porque sólo eso nos permitirá experimentar a Dios.
Dios no está ni lejos ni cerca, ni dentro ni fuera. Dios es el Misterio de Lo Que Es. Así se dice “lo que es” en hebreo, “Yhwh”. Aunque luego se lo haya entendido como un Dios de rayos y truenos, que te podía castigar hasta la séptima generación; cuando se piensa a Dios, se lo objetiva y se lo “individualiza”: todo dios pensado es un ídolo de nuestra mente. Dios no se puede pensar, porque en nuestra mente no cabe. Entonces, ¿qué se puede hacer con Dios? Vivirlo. A Dios lo podemos vivir pero no lo podemos pensar. ¿Cómo vivimos a Dios? Cuando hacemos lo que hizo Jesús. Jesús fue un hombre que vivió a Dios, por eso “pasó por la vida haciendo el bien”. Cuando entramos por aquí, trascendemos la religión y nos adentramos en la espiritualidad…
El camino más corto a la espiritualidad es el venir al aquí y ahora, es el venir al momento presente. Presente –con mayúscula- es sinónimo de Dios. Es la Shekiná, la Presencia. El presente está preñado de Dios, el presente es otro nombre de Dios, la Presencia. Es uno de mis nombres queridos. Por eso hablar de espiritualidad es hablar de no dualidad. Otro místico, Javier Melloni, repite esto: “No somos iguales, pero somos lo mismo”. Como las olas y el océano: no son iguales, pero son lo mismo…
¿En qué coinciden todas las cosas que son? En que son. El Ser es el núcleo de lo real. Pero para percibirlo, necesitamos acallar la mente. Y para eso necesitamos meditar… sólo la meditación nos permite entrar en este camino de la espiritualidad. El despertar espiritual consiste en descubrir ese Dinamismo de un darse que engendra la forma que somos en la no-separación. Caer en la cuenta de eso y experimentarlo: eso es la espiritualidad.
Todo el misterio de la Vida es un Darse. Ese Darse está engendrando permanentemente la forma que somos cada cual. ¿Qué es un océano? Un darse del agua que está generando olas de todos los tipos continuamente. Eso es la espiritualidad. Si lo queremos formular en lenguaje religioso, la experiencia original es ésta: estamos siendo creados continuamente desde la profundidad de Dios en la no-separación. Igual que la ola es forma donde el agua vive, Dios lo que busca es vivirse en nosotros.  Dios no quiere ser adorado, quiere ser vivido.
Inteligencia espiritual es la capacidad de trascender la mente y el yo, porque somos capaces de separar la conciencia de los pensamientos. Pensamientos tenemos, pero conciencia es lo que somos. Y cuando uno se identifica con los pensamientos, ¿qué pasa? Que sufre. La espiritualidad consiste en darse cuenta de la trampa que significa identificarse con nuestros pensamientos; porque los pensamientos son objetos, pero yo soy la Conciencia que observa esos objetos.
(…) La práctica de la meditación es, por tanto, un camino de libertad interior; y un camino de compasión. Sabemos si una persona medita porque se va haciendo más compasiva. Si alguien presume de meditar y no es más compasivo en la práctica, está haciendo narcisismo espiritual. Meditar no es nada complicado, pero le cuesta mucho a nuestro yo. Meditar es acallar, silenciar la mente, dejar de identificarse con ella. Porque no somos lo que podemos observar, sino la Conciencia que observa”

martes, 21 de diciembre de 2010

VIGILIA POR LA PAZ

El próximo día 29 de diciembre, a las 19:30, después de la Eucaristía de las 7, celebraremos una vigilia de oración por la Paz.
Invitamos a todos, especialmente a los jóvenes, a participar en este acto.

domingo, 19 de diciembre de 2010

BENDICION PARA NOCHEBUENA

Bendición de la cena de Nochebuena

Bendice, Señor, nuestra mesa de Nochebuena.

Por una noche, al menos,

deseamos que el mundo sea una gran familia,

sin guerras, sin miseria, sin drogas y sin hambre.

Sin refugiados de ningún color.

Con algo más de música y alegría

y mucha más justicia y solidaridad.

Que nuestra casa, Jesús recién nacido,

acoja tu palabra de amor y de perdón,

de misericordia y benignidad.

¡Que sea la casa de todos!

De todas las mujeres.

De todos los hombres.

De todos los niños.

Sí, ¡de todos los niños!.

Consérvanos unidos.

Danos pan y trabajo durante todo el año.

Danos fuerza y ternura,

para ser personas abiertas y justas,

que luchen, sin cansancios ni desaliento

por un mundo donde haya buenos días

y muchas noches-buenas, como ésta

en que quisiste poner tu tienda entre nosotros.

Tú serás bienvenido, Señor,

siempre a esta casa,

hasta que nos reúnas en la tuya,

al final,

a todos los hombres y mujeres del mundo,

en la alegría inagotable de tu cielo

en el gozo crecido de tu reino sin fin.

Así sea.