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domingo, 29 de diciembre de 2013

BLUES Y RELIGION. HOLY BLUES (9)



"Música del diablo", muy criticada por pastores y congregaciones religiosas, el blues puede parecer muy distante del gospel y los espirituales. Pero los límites que separan las diferentes músicas afroamericanas no son de ninguna manera impermeables.
Y, aunque la música de iglesia sí tiene una estructura diferente de la del blues, hay una forma de canción religiosa (la de los predicadores ambulantes que cantan proclamando la buena noticia con un violín o una guitarra entre las comunidades negras del sur) que puede ser considerada, junto con el folk, como el antecedente directo del blues.
Estos evangelistas predicadores itinerantes, blancos o negros, vivían animados por una fe profunda e intensa que necesitaban proclamar y propagar. Con frecuencia eran negros ciegos o paralíticos, que sólo podían contar con la mendicidad y la música para vivir. Pero también había embaucadores que se aprovechaban de la buena fe de la gente para, sin trabajar, estar alojados, alimentados, o ser objeto de los favores de las damas de fe ardiente.
En cualquier caso, su música es una forma de canción popular instructiva, derivada de canciones folk religiosas. Historias, por lo general, edificantes, tristes, conmovedoras e impresionantes, relacionadas con el más allá prometido, Cristo benefactor o con la inmortalidad del alma.
Estos predicadores del holy blues vivieron su momento de gloria a principios del siglo XX, pero su tradición perdurará hasta los años 40.

Entre los predicadores también había mujeres. Destaca Sister O.M. Terrell, una maravillosa y potente cantante, además de magnífica guitarrista de inspiración rural. Sólo grabó ocho temas, todos obras maestras.
Oigamosla  en I'm going to that city:
http://www.youtube.com/watch?v=T2oXf9Vc_co

sábado, 28 de diciembre de 2013

SANTOS INOCENTES

"La sangre de Jesús nos purifica de todo pecado"  (1Jn 1,7)







Señor Jesús, Tú eres el único intercesor que puede defender nuestra causa junto al Padre, cada vez que hacemos la experiencia negativa del pecado y del alejamiento de ti.
Muchas veces la humanidad ha quebrantado tu alianza y otras tantas Tú la has reanudado sin cansarte jamás, manifestándote rico en perdón y en bondad.
No dejes de ser nuestro defensor, a pesar de las muchas matanzas de Inocentes que se repiten en todo tiempo sobre nuestro planeta,  los sufrimientos de todo género que se infligen a muchos inocentes por la voracidad de otros tantos Herodes de hoy que buscan sólo el poder, el éxito y la posesión de bienes materiales.
Señor, Tú que has sufrido la marginación, el rechazo y la incomodidad de la falta de un domicilio, haz que todos estos males no se repitan más entre nosotros, que toda la humanidad pueda encontrar en ti, y por medio de tu ejemplo de vida, el sentido de la hermandad y de la unidad.
Ciertamente es obra tuya la unión de los dispersados, la justicia absoluta y la concordia, la paz mesiánica que Tú has predicado, pero también nosotros queremos colaborar a la construcción de un mundo más justo y fraterno, donde los lazos del egoísmo se rompan, donde todo pacifismo aparente sea superado y toda falsa justicia quebrantada. Señor Jesús, que nuestra vida cristiana nos haga capaces de edificar la nueva familia humana, basada en el amor al otro.


Lecturas del día:
http://www.servicioskoinonia.org/biblico/calendario/texto.php?codigo=20131228&cicloactivo=2014&cepif=0&cascen=0&ccorpus=0


jueves, 26 de diciembre de 2013

LA SAGRADA FAMILIA

"Tomó consigo al Niño y a su Madre"  (Mt 2,14)

Entrada de la Sagrada Familia en Egipto.
Icono de la Iglesia Al Mu´allaqah, Viejo Cairo



Restos de un intento de salto de la valla de Melilla.
 Como la Sagrada Familia, ellos huyen de la represión, la guerra o el hambre.

Uno de los temas más candentes de la sociedad actual es el de la familia, en el que emergen problemas y dificultades considerables, debidos a la falta de valores y de ideales, unidos, por ejemplo, al materialismo y al hedonismo de la vida, a la permisividad de los responsables en campos educativo y moral, y a la carencia de auténticos guías y formadores en este sector. También la Iglesia siente vivo el problema y se interroga acerca del designio que Dios tiene sobre la familia, animando a todos a vivir según el evangelio en el respeto de las culturas y empeñándose en aliviar las condiciones de pobreza y necesidad de muchos núcleos familiares, a ejemplo de la familia de Nazaret plenamente inserta en la vivencia humana y especialmente en la vida de los pobres y de los que sufren.
La experiencia actual de la familia cristiana presenta, también ella, notables problemas, porque no todo es pacífico o está resuelto, más bien se ven a menudo familias que portan cruces de distinto género y, a veces, pesadas: las de los exiliados de su propia tierra, las divididas por disensiones familiares o por motivos de trabajo, las que han perdido algún miembro por el empeño puesto en defensa de los derechos humanos y de la promoción humana, las laceradas por la inmigración, las que viven socialmente desahuciadas, incomprendidas, marginadas o en ambientes indignos y depravados que devalúan la condición humana.
La sagrada familia no era una familia sin problemas, pero la presencia de Dios le comunicó fuerza, serenidad y paz interior. Jesús es el lazo de unión de toda familia cristiana.  (Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.)


Señor Dios, nuestro mundo y también nuestra Iglesia tienen necesidad de reencontrar la unidad y la armonía en muchas familias a ejemplo de la santa familia de Nazaret, para que la paz de Dios se manifieste en ellas, superando discordias, rupturas, incomprensiones y dificultades de todo tipo. Especialmente los padres y los educadores de jóvenes, hoy, sienten vivo, lleno de responsabilidad y pesado su deber educativo en el crecimiento, en la formación y maduración de las nuevas generaciones que, a menudo, les hace experimentar un sentimiento de incapacidad e impotencia, los desanima y los mortifica frente a las dificultades y problemas siempre nuevos que asoman al horizonte de la sociedad.
Te rogamos que las familias cristianas no se cierren en sí mismas, en su aislamiento egoísta o en su orgullo herido, sino que todas estén abiertas al interés por los problemas de todos, sean animosas en ofrecer su colaboración para resolverlos en sentido evangélico. Que todas las familias tengan el espacio vital necesario para vivir en una casa, tengan una mesa donde no falte el pan y, sobre todo, la alegría de la comunión entre padres e hijos y la esperanza en un futuro mejor que nace de la fe. Señor y Padre de todos los hombres, el apóstol Pablo ha enseñado a los cristianos a vivir la vida familiar “en el Señor”: nosotros te pedimos que la persona de Jesús sea el hilo de oro que una toda nuestra familia cristiana.



Vídeo de la semana.
http://www.youtube.com/watch?v=0IXLhpEhrkA&feature=c4-overview&list=UUUpxM9aeGr1dAVvlSX9VFdQ

Lecturas del día:
http://www.servicioskoinonia.org/biblico/calendario/texto.php?codigo=20131229&cicloactivo=2014&cepif=0&cascen=0&ccorpus=0


miércoles, 25 de diciembre de 2013

ABIERTAS AL PROYECTO DE DIOS

 Los relatos evangélicos no ofrecen duda alguna. Según Jesús, Dios tiene un gran proyecto: construir en el mundo una gran familia humana. Atraído por este proyecto, Jesús se dedica enteramente a que todos sientan a Dios como Padre y todos aprendan a vivir como hermanos. Este es el camino que conduce a la salvación del género humano.
Para algunos, la familia actual se está arruinando porque se ha perdido el ideal tradicional de “familia cristiana”. Para otros, cualquier novedad es un progreso hacia una sociedad nueva. Pero, ¿cómo es una familia abierta al proyecto humanizador de Dios? ¿Qué rasgos podríamos destacar?
Amor entre los esposos. Es lo primero. El hogar está vivo cuando los padres saben quererse, apoyarse mutuamente, compartir penas y alegrías, perdonarse, dialogar y confiar el uno en el otro. La familia se empieza a deshumanizar cuando crece el egoísmo, las discusiones y malentendidos.
Relación entre padres e hijos. No basta el amor entre los esposos. Cuando padres e hijos viven enfrentados y sin apenas comunicación alguna, la vida familiar se hace imposible, la alegría desaparece, todos sufren. La familia necesita un clima de confianza mutua para pensar en el bien de todos.
Atención a los más frágiles. Todos han de encontrar en su hogar acogida, apoyo y comprensión. Pero la familia se hace más humana sobre todo, cuando en ella se cuida con amor y cariño a los más pequeños, cuando se quiere con respeto y paciencia a los mayores, cuando se atiende con solicitud a los enfermos o discapacitados, cuando no se abandona a quien lo está pasando mal.
Apertura a los necesitados. Una familia trabaja por un mundo más humano, cuando no se encierra en sus problemas e intereses, sino que vive abierta a las necesidades de otras familias: hogares rotos que viven situaciones conflictivas y dolorosas, y necesitan apoyo y comprensión; familias sin trabajo ni ingreso alguno, que necesitan ayuda material; familias de inmigrantes que piden acogida y amistad.
Crecimiento de la fe. En la familia se aprende a vivir las cosas más importantes. Por eso, es el mejor lugar para aprender a creer en ese Dios bueno, Padre de todos; para conocer el estilo de vida de Jesús; para descubrir su Buena Noticia; para rezar juntos en torno a la mesa; para tomar parte en la vida de la comunidad de seguidores de Jesús. Estas familias cristianas contribuyen a construir ese mundo más justo, digno y dichoso querido por Dios. Son una bendición para la sociedad.


De  Eclesalia.net

martes, 24 de diciembre de 2013

¿FUE JESÚS UN NIÑO "DESEADO"?

       

         
            Perdonad lo intempestivo de la pregunta. Y que nadie se escandalice. Más bien que lea los evangelios. El de San Lucas o el de San Mateo. Da lo mismo. Cuando menos, lo que no sólo se puede sino que hay que decir, desde lo que sabemos, es que el Niño llega a destiempo. Ni María ni José contaban con él. Pero llega porque Dios así lo ha querido y punto. Se acepta, se acoge, se le ama. Y en las venas de la historia entra una fuerza nueva que todo lo transforma y hace posible el AMOR.

            Con los  criterios “modernos”, ese Niño no habría nacido. Y no tendríamos Navidad. Eso es lo que desean los que abogan por cambiar los nombres: fiestas de invierno, vacaciones nevadas, o lo que se les ocurra para borrar la historia más grande que jamás existió y sin la que el mundo sería otro, muchísimo peor.

            Los cristianos nos congratulamos de dos fiestas, íntimamente entrelazadas, que ya están ahí. Navidad y Sagrada Familia. Nos entristece que ni siquiera estas fiestas se vean libres de la nefasta politización de la vida y de la sociedad españolas. Cuánto bien harían los políticos callando muchas veces, trabajando más en silencio, buscando soluciones y sin pretender que todos bailemos a sus ritmos desacompasados. Casi siempre desacompasados, sean de derechas o de izquierdas. En nuestra cultura algo se ha hecho ley universal e incontestable: el deseo. Los deseos han de ser satisfechos. Quienes se oponen a mis deseos son intrusos, retrógrados, no viven en el presente. Si un niño es engendrado contra el deseo de la madre, es un derecho de ella quitarlo de en medio. Cualquier defensa de la vida del nasciturus es un horrible atentado contra la libertad de la mujer.  Eso se oye por ahí.

            Pena, penita produce tanta apelación a la democracia, a derechos inventados que atentan contra otros derechos fundamentales, tanta demagogia usada para descalificar no sólo al adversario político sino a todo el que osa pensar y sentir de modo diferente. Como suele ocurrir, los que más hablan de democracia son los menos demócratas. No se puede disentir de ellos. Quienes no creen a pies juntillas sus consignas son oscurantistas, no viven en el mundo presente de la ciencia y del progreso. Amenazan con estallidos sociales que ellos atizan o con eliminar las leyes aprobadas por mayorías legítimas. Terminan por deslegitimar a golpe de sofismas a quienes disienten del pensamiento único. Como telón de fondo de todo ello están la propia incompetencia y sus estruendosos fracasos de los últimos años.

            Pena me da escribir estas cosas en la víspera de Navidad. Porque, al fin, el Niño no deseado vino al mundo. Ya lo dijo San Juan: “el mundo no lo recibió”. Se lo sigue rechazando en nuestra sociedad tan evolucionada y pagada de sí misma. Felizmente no todos lo rechazan. En los tiempos de Tiberio, existieron María, José, Isabel, Zacarías, Ana, Simeón y un largo etc. También hoy existen muchos, muchísimos que, sin vociferar, alimentan y promueven la vida  de los indefensos y débiles, nacidos y no nacidos, en España, África o la India.  Mayorías silenciosas que hacen posible la alegría y la esperanza. Y que garantizan que la vida humana vale la pena. FELIZ NAVIDAD.


                                                                                       JOSÉ MARÍA YAGÜE 

UN NIÑO NOS HA NACIDO, UN HIJO SE NOS HA DADO

“Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado”  (Is 9,5)


Hasta el siglo VI, la solemnidad del nacimiento de Jesús se celebraba el 6 de enero, junto a la Adoración de los Reyes Magos (pequeña Teofanía) y el Bautismo del Señor (gran Teofanía). Posteriormente, queriendo hacer hincapié en la condición humana de Cristo, se instituyó la fiesta de la Navidad el 25 de diciembre. 
Preside el icono una montaña con una cueva, símbolo del infierno. María es la zarza ardiente que ha engendrado a Cristo, fajado como un muerto y depositado en la cuna-sepultura. El asno y el buey representan a judíos y paganos; la estrella y los ángeles simbolizan la presencia de la Trinidad, y los Reyes Magos remiten a las mujeres que llevaron aromas al sepulcro. José, tentado por el demonio-pastor, y Salomé, que baña al Niño con Eva, representan a la humanidad incrédula, vigilada atentamente por María.

Para contemplar el misterio de Navidad necesitamos, sobre todo, simplicidad para asombrarnos ante su mensaje. Capacidad de asombro y mirada de niño son los medios necesarios para gustar el anuncio lleno de alegría de esta noche santa. Y esta alegría tiene una motivación clara: el nacimiento de un niño, Salvador universal, que trae motivos de esperanza para todos, que son paz, justicia y salvación. Y ¿qué signos cualifican a este niño? La debilidad, la pobreza, la impotencia y la humildad, cosas que el mundo ha rechazado siempre y que, por el contrario, ha hecho propias el Hijo de Dios.
Con la venida de Jesús las falsas seguridades de los hombres han zozobrado, porque Dios ha elegido no a los fuertes ni a los sabios, ni a los poderosos de este mundo, sino a los débiles, a los pequeños, a los necios, a los últimos: ha elegido «un niño acostado en un pesebre» (Lc 2,7.12.16; cf. 1 Cor 1,27; Mt 11,26), pobre, marginado y desestimado. Precisamente sobre esta pobreza se despliega el esplendor del mundo del Espíritu, mientras nosotros estamos complicados en dramas de conciencia, porque nos tienta seguir principios de fuerza, de poder, de violencia. El niño de Belén nos dice que el milagro de la paz de la Navidad es posible para aquellos que acogen sus dones.
A esta luz el acontecimiento de esta noche no es sólo una fecha para conmemorar, sino evento capaz, también hoy, de contagio y de transformación. Cuatro son las noches históricas de la humanidad, según una antigua tradición rabínica: la noche de la creación (Gn 1,3), la de Abraham (Gn 15,1-6), la del Éxodo (Ex 12,1-13) y la de Belén, es decir, esta noche, que es la más importante, porque el Hijo de Dios ha traído su paz, distinta dela pax augusta, y es el fundamento de la «civilización del amor» (Pablo VI). ¿Somos capaces de vivir el misterio?


Lecturas del día de Navidad


domingo, 22 de diciembre de 2013

AVISOS UP

-  El 24 de diciembre habrá Eucaristía de víspera de Navidad a las 6:45 en la Anunciación y a las 7:30 en San Mateo.
Asímismo, a las 12 de la noche, Misa del Gallo en la Anunciación.

-  El día 25, Navidad, Eucaristías en San Mateo y la Anunciación como un domingo.

-  Durante el tiempo de Navidad habrá exposición del Santísimo todos los miércoles de 5 a 6 de la tarde en la iglesia de la Anunciación, excepto el día de Navidad y el 1 de enero.

-  El domingo 29 celebramos la festividad de la Sagrada Familia, en la que tendremos presentes a todas las familias de la UP y de forma especial aquellas que están en dificultades.

-  El lunes 30 tendremos la Vigilia por la Paz a las 8 de la tarde en la iglesia de San Mateo.

-  El martes 31, horario de Eucaristías como un sábado.

-  El 1 de enero, miércoles, Maternidad de María y día de la Paz, horario de misas como un domingo.

OPERACIÓN VIVIENDA EN LA UP



Cáritas de la Unidad Pastoral informa que:
Durante este año, en la Anunciación del Señor se han realizado 27 ayudas de alquiler, luz y gas por un importe de 8.391 €.
En San Mateo se han procurado 90 ayudas por un importe de 23.626 €.
Muchas gracias a todos por vuestra colaboración.

4º DOMINGO DE ADVIENTO: YA QUEDA POCO