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domingo, 11 de mayo de 2014

AVISOS SEMANA 12 DE MAYO

Lunes 12
-  A las 4:30 en el centro de la Anunciación se reúne el Grupo de Mayores
-  Taller de punto a las 5 en el centro de la Anunciación.

Martes 13
-  El grupo de la Legión de María se reúne a las 4:30 en los locales de San Mateo

Miércoles 14
-  A las 5 Oración de Silencio el la iglesia de la Anunciación.

Jueves 15
-  Reunión de Vida Ascendente a las 5 en los locales de San Mateo
-  Taller de Guitarra de 5 a 8 en los locales de la Anunciación.

Recordamos que del 11 al 17 se celebra la Semana de la Familia, Evangelizadores del Tercer Milenio.


sábado, 10 de mayo de 2014

PINCHO SOLIDARIO



Mañana domingo 11 de mayo en los locales de la Iglesia de Ntra. Señora de Fátima tendrá lugar el "Pincho solidario" a favor del Grupo Juvenil Misionero, de 11 a 17 horas. Os esperamos.


jueves, 8 de mayo de 2014

CUARTO DOMINGO DE PASCUA

"El Señor es mi pastor, nada me falta"  (Sal 23,1)



Todas las lecturas de hoy tienen como fondo la presencia de Cristo, buen pastor, enviado por el Padre a reunir la grey. El Evangelio define también al pastor como la «puerta» que introduce en el redil. Él es quien hace entrar en la intimidad y en la comunión de vida con el Padre. Ésta es la orientación de toda la vida de los hombres: volver a casa, al seno del Padre, de donde ha venido Cristo y a donde ha vuelto tras haber realizado su misión de salvarnos.
En consecuencia, el tiempo presente es un tiempo de camino, de retorno, de búsqueda, de nostalgia, y lodo lo que nos sucede tiene un sentido referido a la meta que debemos alcanzar. Pues bien, el designio de Dios se presenta, justamente, como un ir a buscar a los hombres dispersos para llevarlos a la salvación, a la vida. Y Jesús es la puerta por la que es preciso que entremos: la puerta de la salvación, de la vida, de la esperanza. Es todo eso y mucho, mucho más.
Sin embargo, ¡qué difícil resulta tener la humildad de reconocer su voz de verdadero pastor, que nos invita a salir de las estrecheces de nuestro egoísmo para introducirnos en el Reino de la verdadera libertad! Toda nuestra vida se juega en nuestra decisión de escuchar, seguir y entrar en Jesús.


Jesús, pastor y sustento de tus fieles, guía seguro y sendero de vida, tú que conoces a todos por su nombre y nos llamas todos los días uno a uno, haznos capaces de reconocer tu voz, de sentir el calor de tu presencia que nos envuelve, incluso cuando el camino sea estrecho, impracticable, y la noche, profunda e interminable. Siguiéndote sin resistencias y sin miedos, llegaremos a los prados que verdean, a las fuentes frescas de tu morada, donde nos harás beber y reposar.


Nuestro Señor nos ha dicho que es la puerta del redil. ¿Cuál es ahora el redil cuya puerta es Cristo? Es el corazón del Padre. Cristo es precisamente la amable puerta que nos ha abierto de par en par este amable corazón, antes cerrado a todos los hombres. En este redil se han reunido todos los santos. El pastor es el Verbo eterno; la  puerta es la humanidad de Cristo. Por las ovejas de este redil entendemos ahora las almas humanas, aunque también las naturalezas angélicas pertenecen a él. El Verbo eterno ha abierto el camino en este amable redil a todas las criaturas razonables, y es el verdadero y buen pastor del rebaño. Pero el ostiario, el guardián de esta casa, es el Espíritu Santo.
¡Oh, con cuánto amor y con cuánta bondad abre esta puerta, este corazón paterno, y abre a todos siempre el tesoro escondido, la intimidad y la riqueza de esta casa! ¡Nadie puede imaginar ni comprender cuan abierto y bien dispuesto está Dios, cuan acogedor y cuan sediento, y cómo corre a nuestro encuentro en todo instante y a toda hora [...]!
El guardián saca fuera sus propias ovejas, y el pastor las lleva fuera, llamándolas por su nombre, va delante de ellas y ellas le siguen. ¿Adonde? Al redil, al corazón del Padre, donde está su morada, su ser, su reposo. Ahora bien, todos los que quieran incorporarse deben pasar por la puerta que es Cristo en su humanidad. Éstas son sus ovejas, que tienen como meta y sólo buscan a Dios, única y exclusivamente en sí mismo, y ninguna otra cosa que no sea su honor y su voluntad.
                                                                                                                  Juan Taulero.


Lecturas del día:
http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2014-05-11

Vídeo:
https://www.youtube.com/watch?v=CZ5aWi-L9MY&list=UUUpxM9aeGr1dAVvlSX9VFdQ


miércoles, 7 de mayo de 2014

UNA EXTRAÑA PARÁBOLA: YO SOY LA PUERTA

            El papa Francisco acaba de decirnos algo importante con su habitual gracejo y personal estilo: que los “trepas” se vayan a las cordilleras a escalar montañas y se abstengan de ir a la Iglesia. Satisface que el papa utilice un lenguaje vulgar y coloquial que todos entendemos. Porque, efectivamente, nuestro diccionario atribuye este término al vulgo y nos dice que se usa en lenguaje coloquial. Si hubiese dicho “arribistas”, el término sería más culto y elegante, pero no nos habría llamado la atención.

            Eso pasa con las parábolas de Jesús. Se entienden porque se utilizan términos comunes. Pero no deja de chocar que Jesús se compare con una puerta. “Os aseguro que yo soy la puerta” nos dice en el evangelio del domingo próximo.  La puerta tanto es el vano por el que se entra y se sale en una casa, fábrica, vehículo, habitación, o corral como el armazón de metal o madera que, abierta o cerrada, permite o impide la entrada y salida en dichos espacios. Jesús es el espacio abierto por el que han de circular, entrar y salir, los creyentes.  Entrar para protegerse de la corrupción, para curarse de las heridas de la vida, para alimentar el gran deseo humano que no es otro que “ver a Dios”. Por eso está bien lo del Papa: que no entren los trepas, los arribistas que sólo buscan su escalada y propia satisfacción. Y salir para comunicar con “el mundo ancho y ajeno” (precioso título de un libro peruano de Ciro Alegría), para darse y para recibir.

            Aún así, el evangelio del próximo domingo dice más. Siguiendo con la metáfora, habla de las ovejas que conocen la voz del pastor y por eso lo siguen. Es una gran cuestión de la modernidad y la posmodernidad. Encontrar los líderes adecuados. Se ha repetido con razón que la Europa de mediados del siglo XX gozó de muy buenos líderes: Adenauer, de Gásperi, Churchill... Diseñaron un gran proyecto para caminar hacia una Europa unida y patria común. A falta de ellos, hoy nos gobiernan burócratas que, cuando no son arribistas o corruptos, se conforman con perpetuarse en el poder, barrer para casa o pretenden alcanzar grandeza separando lo que está unido.  No les deseamos que Dios les confunda porque bien confundidos están.

            Haríamos todos muy bien si, en la conciencia, escucháramos la voz del que ha sido constituido “Mesías y Señor”. El sí es el gran líder que une y no separa, que se hace puerta y camino para que todos transiten por las vías de la verdad y del servicio. Y busquemos esa unidad necesaria, que no uniformidad, de familia humana que comparte bienes y trabajos. Es muy triste que los ricos de este mundo busquen más riqueza empobreciendo a los que ya son pobres de solemnidad. El Evangelio citado concluye con estas palabras: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”. Probablemente son las más importantes de los cuatro evangelios. Forman unidad con aquellos otras: “Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo, no para condenar al mundo sino para que todos se salven por él”. El amor de Dios y la entrega del único Pastor y Salvador de nuestras vidas son la segura garantía de un orden social justo y de una salida para este mundo.


                                                                                JOSÉ MARÍA YAGÜE

NUEVA RELACIÓN CON JESÚS

En las comunidades cristianas necesitamos vivir una experiencia nueva de Jesús reavivando nuestra relación con él. Ponerlo decididamente en el centro de nuestra vida. Pasar de un Jesús confesado de manera rutinaria a un Jesús acogido vitalmente. El evangelio de Juan hace algunas sugerencias importantes al hablar de la relación de las ovejas con su Pastor.
Lo primero es “escuchar su voz” en toda su frescura y originalidad. No con fundirla con el respeto a las tradiciones ni con la novedad de las modas. No dejarnos distraer ni aturdir por otras voces extrañas que, aunque se escuchen en el interior de la Iglesia, no comunican su Buena Noticia.
Es importante sentirnos llamados por Jesús “por nuestro nombre”. Dejarnos atraer por él personalmente. Descubrir poco a poco, y cada vez con más alegría, que nadie responde como él a nuestras preguntas más decisivas, nuestros anhelos más profundos y nuestras necesidades últimas.
Es decisivo “seguir“ a Jesús. La fe cristiana no consiste en creer cosas sobre Jesús, sino en creerle a él: vivir confiando en su persona. Inspirarnos en su estilo de vida para orientar nuestra propia existencia con lucidez y responsabilidad.
Es vital caminar teniendo a Jesús “delante de nosotros”. No hacer el recorrido de nuestra vida en solitario. Experimentar en algún momento, aunque sea de manera torpe, que es posible vivir la vida desde su raíz: desde ese Dios que se nos ofrece en Jesús, más humano, más amigo, más cercano y salvador que todas nuestras teorías.
Esta relación viva con Jesús no nace en nosotros de manera automática. Se va despertando en nuestro interior de forma frágil y humilde. Al comienzo, es casi solo un deseo. Por lo general, crece rodeada de dudas, interrogantes y resistencias. Pero, no sé cómo, llega un momento en el que el contacto con Jesús empieza a marcar decisivamente nuestra vida.
Estoy convencido de que el futuro de la fe entre nosotros se está decidiendo, en buena parte, en la conciencia de quienes en estos momentos nos sentimos cristianos. Ahora mismo, la fe se está reavivando o se va extinguiendo en nuestras parroquias y comunidades, en el corazón de los sacerdotes y fieles que las formamos.
La increencia empieza a penetrar en nosotros desde el mismo momento en que nuestra relación con Jesús pierde fuerza, o queda adormecida por la rutina, la indiferencia y la despreocupación. Por eso, el Papa Francisco ha reconocido que “necesitamos crear espacios motivadores y sanadores… lugares donde regenerar la fe en Jesús”. Hemos de escuchar su llamada.


De  Eclesalia.net

domingo, 4 de mayo de 2014

CAMPOS DE TRABAJO Y CAMPAMENTOS VERANO


CAMPO DE TRABAJO DE GEMA
Talleres, juegos, senderismo, trabajo y actividades en el pueblo, etc.
Descubrir la vida que nos ofrece Jesús.
Del 30 de junio al 5 de julio
Edades 12 y 13 años (6º primaria y 1º ESO)
50 €
Plazo de inscripción 14 abril a 9 de mayo en el despacho de San Mateo de lunes a viernes de 6 a 7:30.


CAMPO DE TRABAJO GEJO DE LOS REYES
Talleres, juegos, senderismo, baño, trabajo de recuperación de lugares del pueblo, etc.
Descubrir la vida de Jesús.
Del 7 al 14 de julio
Edades de 14 a 16 años  (2º a 4º ESO)
50 €
Plazo de inscripción 14 abril a 9 de mayo en el despacho de San Mateo de lunes a viernes de 6 a 7:30


CAMPAMENTO DE PEÑAPARDA
Talleres, baño, senderismo, veladas, etc.
Descubrir la vida de Jesús.
Del 13 al 20 de julio.
Edades niños y niñas de 2º a 5º de Primaria
85 €
Plazo de inscripción del 14 de abril al 14 de mayo en el despacho de San Mateo de lunes a viernes de 6 a 7:30

Para más información llamar a Nacho 615 28 56 65


sábado, 3 de mayo de 2014

MARCHA SOLIDARIA

Por fin, tras haberse pospuesto el día 1, el domingo 11 de mayo tendremos la marcha solidaria en favor de Cáritas de la UP, que consistirá en Salir de la Iglesia de San Mateo para dirigirnos a la ermita de el Viso y vuelta por Villares de la Reina a la plaza de Barcelona donde leeremos el manifiesto; son unos 11 Km y los kilómetros patrocinados irán destinados a Cáritas de la Unidad Pastoral de San Mateo y la Anunciación.

Para apuntarse el sábado y domingo después de las misas en las sacristías de ambas iglesias, y en el despacho de San Mateo del 5 al 10 de mayo de 6 a 7:30.
Como el año pasado, buscar patrocinadores para subvencionar los kilómetros.
Estas personas que no puedan participar andando pueden pasar por el despacho de San Mateo para dejar su aportación.


PASCUA DEL ENFERMO



PREPARACIÓN PARA LA CELEBRACIÓN COMUNITARIA DE LA UNCIÓN DE ENFERMOS
7 de Mayo, miércoles, a las 5 tendremos la primera  reflexión sobre el sacramento en el centro de la Anunciación.
8 de Mayo jueves a las 5 tendremos la segunda  reflexión sobre  el sacramento y a continuación confesiones en el centro de la Anunciación.

El sábado 10 de Mayo a las 6,45 h. en la Iglesia de la Anunciación del Señor celebraremos la unción de enfermos comunitariamente. Para recibir el sacramento:
Ser mayor de 65 años
Prepararse participando en las reflexiones y si tiene necesidad confesándose

Apuntarse antes del jueves en el despacho o en las sacristías de ambas iglesias.




AVISOS SEMANA 5 DE MAYO

Lunes 5
-  A las 5 en el centro de la Anunciación del Señor se reúne el Grupo de Mayores.
-  Taller de punto también a las 5 en el centro de la Anunciación.

Miércoles 7
-  Oración de Silencio en la iglesia de la Anunciación del Señor de 5 de 6 de la tarde, con exposición del Santísimo.

Jueves 8
-  Exposición del Santísimo a las 8 en San Mateo


jueves, 1 de mayo de 2014

TERCER DOMINGO DE PASCUA

¡Quédate con nosotros, Señor!   (Lc 24,29)



El reconocimiento de Jesús resucitado tiene lugar en un instante, mediante una intuición resplandeciente; a continuación, todo vuelve a la normalidad. Así fue también con los discípulos de Emaús. Después de aquel instante intuitivo, tras aquella mirada que penetra más allá del velo de la carne, desaparece Jesús y todo vuelve a ser, aparentemente, como antes: la posada, la mesa, el pan, los compañeros. Todo igual, pero, sin embargo, todo es ahora distinto. Se trata de una experiencia inexpresable.
También hoy todas las personas y todas las cosas nos reservan sorpresas, porque en todas ellas podemos encontrar a Jesús. Ser cristiano significa vivir en medio de un estupor siempre renovado, en un estado de continua espera de sorpresas. Cada momento puede ser el de la revelación del misterio, porque nuestra vida está ahora ligada indisolublemente a Jesús, invisible a los ojos, pero realmente presente entre nosotros. Toda realidad es epifanía de su presencia como «Emmanuel». A nosotros nos corresponde purificar de continuo nuestra mirada en la adoración para poder vislumbrarlo en la trama de los acontecimientos más pobres y cotidianos. Es él, siempre él, el que viene a nosotros a través de todo aquello que acogemos con fe.

Quédate con nosotros, Señor, porque sin ti nuestro camino quedaría sumergido en la noche. Quédate con nosotros, Señor Jesús, para llevarnos por los caminos de la esperanza que no muere, para alimentarnos con el pan de los fuertes que es tu Palabra.
Quédate con nosotros hasta la última noche, cuando, cerrados nuestros ojos, volvamos a abrirlos ante tu rostro transfigurado por la gloria y nos encontremos entre los brazos del Padre en el Reino del divino esplendor.

Dos discípulos de Jesús se dirigen caminando hacia el pueblo de Emaús. Oh alma pecadora, detente un momento a considerar con atención los distintos aspectos de la bondad y de la benevolencia de tu Señor. En primer lugar, el hecho de que su ardiente amor no le permita dejar a sus discípulos vagar en medio de la desorientación y la tristeza. El Señor es, en verdad, un amigo fiel y un amoroso compañero de camino [...]
Y mira la humildad con que acompaña a estos dos: va con sus discípulos como si fuera uno de ellos, cuando, en realidad, es el Señor de todos. ¿No te da acaso la impresión de haber vuelto a la sustancia misma de la humildad? Nos sirve de modelo para que nosotros hagamos otro tanto [...]. Observa, alma cristiana, cómo tu Señor realiza el ademán de proseguir más allá, con objeto de hacerse desear más, de hacerse invitar y de quedarse como huésped de ellos; y, después, acepta efectivamente entrar en la casa, toma el pan, lo bendice, lo rompe con sus santas manos y se lo da, haciéndose reconocer así [...]. Mas ¿por qué se ha comportado de ese modo? Lo hizo para hacernos comprender que debemos practicar las obras de misericordia y la hospitalidad, esto es, para decirnos que no basta con leer y escuchar la Palabra de Dios si después no la llevamos a la práctica (anónimo franciscano del siglo XIII, Meditazione sulla vita di Cristo, Roma 1982, pp. 164-166, passim).

Lecturas del día:

Vídeo: