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domingo, 25 de marzo de 2012

AVISOS SEMANA 26 DE MARZO

Lunes 26.
4:30 Reunión grupo de Cáritas parroquial en Fátima
5:00 Reunión grupo de mayores en los locales
8:00 Eucaristía de la fiesta de la Anunciación.
9:00 Pinchos y refrescos en los locales. Las tapas las aportamos entre todos (hasta las 7:30 llevarlas a los locales). Los refrescos los pone la parroquia.
Miércoles 28.
5:00 Oración de silencio con exposición del Santísimo.
8:30 Celebración penitencial.
Viernes 30.
6:15 Vía Crucis preparado por los grupos de catequesis.
7:00 Eucaristía de la hermandad ferroviaria en los locales de la A. de París.
Domingo 1 de abril.
11:45 Bendición y procesión de Ramos desde el centro parroquial.
12:00 Eucaristía.
No hay misa de 1.
Debido al cambio de hora, a partir del lunes 26. las misas serán a las 8 de la tarde, de lunes a sábado.
Las personas que no pueda acudir a la celebración penitencial del miércoles 28 en la parroquia, pueden hacerlo el martes 27 a las 8:00 en la parroquia de San Mateo, o bien el viernes 30, también a las 8:00 en la de Fátima.

sábado, 24 de marzo de 2012

NUEVA EVANGELIZACIÓN Y PARROQUIA


El jueves 22 en los locales parroquiales, tuvo lugar una muy interesante charla del sacerdote D. José Isidro Salgado con el título "Nueva evangelización y parroquia". En cuanto sea posible adjuntaremos un resumen de los contenidos.



En todos los últimos números de la publicación diocesana "Comunidad", el padre José Isidro Salgado viene escribiendo una sección sobre la nueva evangelización. Dada su importancia para que estemos al tanto de ello, adjuntamos el enlace de la diócesis para el que lo desee pueda tener acceso libre a dicha publicación y a los artículos del P. Salgado en particular.

FIESTA DE LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR

"El Señor esté contigo"  (Lc 1,28)

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Comentario acerca de la fiesta y el icono en  http://www.ciberia.es/~jmarti/LAENCARNACIONDELVERBO.htm


La página evangélica del anuncio a María atestigua el estilo con el que Dios se hace adelante para proponer y pedir disponibilidad a la persona humana, o sea, al diálogo.
El diálogo evangélico se desarrolla en la forma del don. El don de la alegría (Alégrate, María»): la Palabra de Dios ofrece alegría. El don de la gracia («llena de gracia»; «has hallado gracia»). El don del aliento (“no temas»): la delicadeza de Dios disuelve el miedo a él que revela un rostro misericordioso, el miedo a su comprometedora palabra. El don de la vitalidad (“concebirás y darás a luz un hijo”): el hijo es señal de vida y de futuro, exigencia de custodia y de servicio, responsabilidad con la vida. El don del Espíritu («el Espíritu Santo descenderá sobre ti»): es el primer pentecostés de María, y el Espíritu le indica la intención de posesión y custodia de parte de Dios, la demanda de colaboración. El don de la fe («porque nada hay imposible para Dios»): palabra final, llave que abre la disponibilidad consciente. 


Lecturas del día:
http://www.aciprensa.com/calendario/calendario.php?dia=26&mes=3&ano=2012

Nota:
Como la fiesta coincide con el domingo 25 de marzo, quinto de Cuaresma, éste tiene prevalencia, de modo que se traslada este año al lunes 26 de marzo.

jueves, 22 de marzo de 2012

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA

"Mirarán al que traspasaron"  (Jn 19,37b)




También nosotros queremos verte, Jesús, en esta hora en que, como semilla, te siembras en la tierra de nuestro dolor y germinal en apretada espiga, esperanza de mies abundante. Tú nos descubres qué dulce es morir para el que ama y se da con alegría. Perder la vida por ti y contigo es encontrarla. Entonces hasta el llanto florece en sonrisa.
En tus llagas encontramos refugio y en ellas recobra sentido el padecer humano. Sólo mirándote hallamos fuerza para abandonarnos confiadamente en las manos paternas de Dios. Purifica los ojos de nuestro corazón hasta que, no como en un espejo ni de modo confuso, sino en un amoroso cara a cara te veamos como eres. Amén.

Vídeo 

Lecturas del día:



miércoles, 21 de marzo de 2012

EL ATRACTIVO DE JESÚS


Unos peregrinos griegos que han venido a celebrar la Pascua de los judíos se acercan a Felipe con una petición: «Queremos ver a Jesús». No es curiosidad. Es un deseo profundo de conocer el misterio que se encierra en aquel hombre de Dios. También a ellos les puede hacer bien.
A Jesús se le ve preocupado. Dentro de unos días será crucificado. Cuando le comunican el deseo de los peregrinos griegos, pronuncia unas palabras desconcertantes: «Llega la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre». Cuando sea crucificado, todos podrán ver con claridad dónde está su verdadera grandeza y su gloria.
Probablemente nadie le ha entendido nada. Pero Jesús, pensando en la forma de muerte que le espera, insiste: «Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». ¿Qué es lo que se esconde en el crucificado para que tenga ese poder de atracción? Sólo una cosa: su amor increíble a todos.
El amor es invisible. Sólo lo podemos ver en los gestos, los signos y la entrega de quien nos quiere bien. Por eso, en Jesús crucificado, en su vida entregada hasta la muerte, podemos percibir el amor insondable de Dios. En realidad, sólo empezamos a ser cristianos cuando nos sentimos atraídos por Jesús. Sólo empezamos a entender algo de la fe cuando nos sentimos amados por Dios.
Para explicar la fuerza que se encierra en su muerte en la cruz, Jesús emplea una imagen sencilla que todos podemos entender: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto». Si el grano muere, germina y hace brotar la vida, pero si se encierra en su pequeña envoltura y guarda para sí su energía vital, permanece estéril.
Esta bella imagen nos descubre una ley que atraviesa misteriosamente la vida entera. No es una norma moral. No es una ley impuesta por la religión. Es la dinámica que hace fecunda la vida de quien sufre movido por el amor. Es una idea repetida por Jesús en diversas ocasiones: Quien se agarra egoístamente a su vida, la echa a perder; quien sabe entregarla con generosidad genera más vida.
No es difícil comprobarlo. Quien vive exclusivamente para su bienestar, su dinero, su éxito o seguridad, termina viviendo una vida mediocre y estéril: su paso por este mundo no hace la vida más humana. Quien se arriesga a vivir en actitud abierta y generosa, difunde vida, irradia alegría, ayuda a vivir. No hay una manera más apasionante de vivir que hacer la vida de los demás más humana y llevadera. ¿Cómo podremos seguir a Jesús si no nos sentimos atraídos por su estilo de vida?

De  Eclesalia.net


sábado, 17 de marzo de 2012

AVISOS SEMANA 19 DE MARZO

El lunes 19 de marzo, festividad de San José, sólo habrá Eucaristía de 12.
Martes 20, a las 8:30, reunión del grupo de jóvenes en los locales.
Miércoles 21 a las 5, oración de silencio, con exposición del Santísimo.
Viernes 23 a las 5:45, celebración penitencial para niños y jóvenes.

SAN JOSÉ

"Cantaré eternamente el amor del Señor"  (Sal 88,2a)



El sacrificio total que José hizo de toda su existencia a las exigencias de la venida del Mesías a su propia casa encuentra una razón adecuada en su insondable vida interior, de la que le llegan mandatos y consuelos singularísimos, y de donde surge para él la lógica y la fuerza propia de las almas sencillas y limpias para las grandes decisiones, como la de poner enseguida a disposición de los designios divinos su libertad, su legítima vocación humana, su fidelidad conyugal, aceptando de la familia su condición propia, su responsabilidad y peso, y renunciando, por un amor virginal incomparable, al natural amor conyugal que la constituye y alimenta.
Esta sumisión a Dios, que es disponibilidad de ánimo para dedicarse a las cosas que se refieren a su servicio no es otra cosa que el ejercicio de la devoción, la cual constituye una de las expresiones de la virtud de la religión.

                                                         (Juan Pablo II, Redemptoris custos, 26)

Lecturas del día:

Al sur de Nazaret se encuentra una caverna llamada Cafisa, es un lugar escarpado; para llegar a él, casi hay que trepar. Una mañana, antes de la salida del sol, fui allí. No me di cuenta del paisaje, muy bello, ni de las fieras, ni del canto de mil pájaros...
Estaba yo fuertemente abatido; sin embargo, experimentaba en el fondo del corazón que habría de saber algo de parte del Señor.
Entré en la gruta; había un gran vano formado por rocas negras con diferentes ángulos y corredores. Había muchas palomas y murciélagos, pero no hice ningún caso. Solo en aquel recinto severo no exento de majestad, me senté sobre una esterilla que llevaba conmigo.
Puse, como Elías, mi cara entre las rodillas y oré intensamente. Tal vez por la fatiga o la tristeza, en cierto momento me adormecí. No sé cuánto tiempo estuve en oración y cuánto tiempo adormecido. Pero allí, en aquella gruta que nunca podré olvidar, durante aquellos momentos de silencio, me pareció ver un ángel del Señor, maravilloso, envuelto en luz y sonriente.
«José, hijo de David -me dijo-, no tengas miedo de acoger a María, tu esposa, y quedarte con ella. Lo que ha sucedido en ella es realmente obra del Espíritu Santo: tú lo sabes. Y debes imponer al niño el nombre de Jesús. Tu tarea, José, es ser el padre legal ante los hombres, el padre davídico que da testimonio de su estirpe... Y has de saber, José, que también tú has encontrado gracia a los ojos del Señor... Dios está contigo». El ángel desapareció. La gruta siguió como siempre, pero todo me parecía diferente, más luminoso, más bello.
«Gracias, Dios mío. Gracias por esta liberación. Gracias por tu bondad con tu siervo. Has vuelto a darme la paz, a alegría, la vida.
 Así pues, Jesús, María y yo estaremos siempre unidos, fundidos en un solo y gran amor..., en un solo corazón».
La tempestad había desaparecido, había vuelto el sol, la paz, la esperanza... Todo había cambiado.

                                                                            (J.M. Vernet:  Tú, José)




viernes, 16 de marzo de 2012

FIESTA DE LA PARROQUIA

PROGRAMA

22 de marzo, jueves. 
  • Charla del sacerdote D. José Isidro Salgado con el título "Nueva evangelización y parroquia", a las 8:00 en el centro parroquial.
23 de marzo, viernes.
  • A las 8:15, actuación del coro de la asociación de jubilados "San Juan Bosco" en la parroquia.
24 de marzo, sábado.
  • A las 7:00 en el salón de actos de la Gaceta (A. de los Cipreses) tendremos teatro, "La chica de la farmacia". Gratis hasta llenar el aforo.
25 de marzo, domingo.
  • De 5 a 7 de la tarde, en el centro parroquial, fiesta de los niños y jóvenes. Cuentos, poesías, etc. Al final, un refresco.
26 de marzo, lunes. Fiesta trasladada de la Anunciación.
  • A las 8 de la tarde, Eucaristía de la fiesta.
  • A las 9, pinchos y refrescos en el centro. Como en años anteriores, entre todos aportamos tortillas, embutido, fiambre, algún dulce o postre. La parroquia pone el refresco y el vino.

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

"El Hijo de Dios me amó y se entregó por mí"  (Gal 2,20)



Jesús, sacerdote eterno, que sabes compadecerte de nuestras enfermedades, que has sido probado en todo, tenemos los ojos puestos en ti: somos tuyos, acógenos. Déjanos oír hoy tu voz, tu Palabra, para que no se endurezcan nuestros corazones. Haz que también nosotros nos dejemos herir por el amor y el dolor para adherirnos con fe a la santísima voluntad del Padre.
Tú has sido fiel hasta la cruz para abrirnos el camino del santuario del cielo, donde habrá plena paz. Haznos sentir hoy, cada vez con más intensidad, la urgencia de llegar a ser santos, totalmente dados a los demás para ayudarles, confortarles, ser para ellos fieles compañeros de camino. No es mérito nuestro el haberte encontrado y conocido: es don de tu gracia, que siempre nos renueva y nos sorprende; que todos los hombres puedan leer en nuestro rostro el gozo de pertenecerte, el anhelo de anunciarte, el deseo de vivir para siempre en la Jerusalén celestial, en el seno de la Santísima Trinidad. 

Vídeo del día:

Lecturas del día:




miércoles, 14 de marzo de 2012

MIRAR AL CRUCIFICADO


El evangelista Juan nos habla de un extraño encuentro de Jesús con un importante fariseo, llamado Nicodemo. Según el relato, es Nicodemo quien toma la iniciativa y va a donde Jesús «de noche». Intuye que Jesús es «un hombre venido de Dios», pero se mueve entre tinieblas. Jesús lo irá conduciendo hacia la luz.
Nicodemo representa en el relato a todo aquel que busca sinceramente encontrarse con Jesús. Por eso, en cierto momento, Nicodemo desaparece de escena y Jesús prosigue su discurso para terminar con una invitación general a no vivir en tinieblas, sino a buscar la luz.
Según Jesús, la luz que lo puede iluminar todo está en el Crucificado. La afirmación es atrevida:«Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna». ¿Podemos ver y sentir el amor de Dios en ese hombre torturado en la cruz?
Acostumbrados desde niños a ver la cruz por todas partes, no hemos aprendido a mirar el rostro del Crucificado con fe y con amor. Nuestra mirada distraída no es capaz de descubrir en ese rostro la luz que podría iluminar nuestra vida en los momentos más duros y difíciles.
Sin embargo, Jesús nos está mandando desde la cruz señales de vida y de amor.
En esos brazos extendidos que no pueden ya abrazar a los niños, y en esa manos clavadas que no pueden acariciar a los leprosos ni bendecir a los enfermos, está Dios con sus brazos abiertos para acoger, abrazar y sostener nuestras pobres vidas, rotas por tantos sufrimientos.
Desde ese rostro apagado por la muerte, desde esos ojos que ya no pueden mirar con ternura a pecadores y prostitutas, desde esa boca que no puede gritar su indignación por las víctimas de tantos abusos e injusticias, Dios nos está revelando su "amor loco" a la Humanidad.
«Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él».Podemos acoger a ese Dios y lo podemos rechazar. Nadie nos fuerza. Somos nosotros los que hemos de decidir. Pero «la Luz ya ha venido al mundo». ¿Por qué tantas veces rechazamos la luz que nos viene del Crucificado?
Él podría poner luz en la vida más desgraciada y fracasada, pero «el que obra mal... no se acerca a la luz para no verse acusado por sus obras». Cuando vivimos de manera poco digna, evitamos la luz porque nos sentimos mal ante Dios. No queremos mirar al Crucificado. Por el contrario, «el que realiza la verdad, se acerca a la luz». No huye a la oscuridad. No tiene nada que ocultar. Busca con su mirada al Crucificado. Él lo hace vivir en la luz. 

De  Eclesalia.net